El último rey en la cultura pop ha caído, hago constar mi pesar por la pérdida del último SUPERSTAR que existió, también manifiesto mi total admiración hacia “el hombre del guante y los calcetines blancos”.

Si bien es cierto, la vida de Michael Jackson estuvo rodeada de mucha controversia debido a su excentricismo y que las ventas en su última producción discográfica no había lacanzado los niveles que tuviese años atrás, también es cierto el que el REY vende. No quiero sonar cruel, pero los hechos no se pueden negar, todo lo que tenga envuelto el nombre de MJ será producto vendible, sobre todo si se trata de algún tipo de escándalo.
Una ex-empleada de Jackson afirma que el cantante tenía adicción a algunos fármacos y una estrecha relación con una secta islámica, su familia aún sin hacer un funeral, ha declarado que harán un homenaje. No sería de sorprender que comiencen a salir “relaciones ocultas” o que muchos niños reporten “abusos” y muchas otras situaciones que no serán ajenas a los escándalos bajo los cuales fue marcada su carrera, y su vida.
Michael era el último de los grandes, de aquellos que colocaron sencillo tras sencillo en las listas de popularidad, de los que disco tras disco lográban éxito no solo por la mercadotécnia implícita, sino por su gran calidad como showman, por su producción impecable y por si compromiso ante los seguidores. Es una pena que todo esto se vea opacado por “tributos” y “homenajes” que lo único que buscarán sea el bienestar económico de quienes participan que el realmente homenajear su música y talento, disculpen si soy un poco fuerte en este escrito, pero es lo que pienso, creo que las verdaderas muestras de rendir homenaje serán dadas por los fans y no por los demás artistas, porque a final de cuentas, los fans nunca harán un concierto para obtener dinero, ni grabarán un disco, pero sí comprarán sus discos para recordale, buscarán su memorabilia empolvada y la sacarán para presumir, bailarán el “moonwalk” , subirán vídeos a youtube y similares sin más finalidad que el hecho de ser reconocidos por tener ése nivel de admiración.
Lo que sigue es… Dinero, dinero en la industria, dinero en tributos y documentales y por supuesto, dinero y regalías para su familia.

Me pregunto qué pasará con sus niños. Pero eso será tema de otro post.
Todo Mi Amor (I Just Can’t Stop Loving You)
Descanza en paz.
Rick
nuestra herencia cultural, la verdad yo no estaba muy inmiscuido en el tema, hasta donde mi (poco) conoci miento llegaba era el saber que se encontraba en algún sitio de Austria, resguardado por un museo para ser admirado por la gente. Y de hecho, sí, asi está el asunto este, dicho artículo se encuentra en el museo de Viena, hasta ahí, no hay más que decir, el problema viene al descubrir la polémica que se levanta por parte de querer traerlo de nuevo al país.
El de la foto se llama James Cleveland “Jesse” Owens. Fue un atleta norteamericano que participó en los Juegos Olímpicos de Berlin en 1936. ¿Cómo era Alemania en 1936?, pues tenía a un lider que usaba un bigote bastante característico, odiaba a los judíos y a los comunistas. Con respecto a los primeros decidió matar a seis millones en lo que actualmente conocemos como el Holocausto. Adolf Hitler estaba orgulloso de sus juegos olímpicos, manifestaba la plena convicción de que los atletas alemanes, para el los más dotados física e intelectualmente por el simple hecho de que pertenecían a la raza aria, dominarían sin duda todas las medallas de oro. Pero llegó el de la foto y lo echó a perder todo. Corriendo como nadie ganó 4 medallas de oro en diferentes disciplinas de atletismo. ¿100 metros planos? medalla de oro para Owens. ¿200 metros planos? medalla de oro para Owens. ¿Salto de longitud? otra más de oro para Owens. ¿Relevos 4 x 100 metros? nuevamente medalla dorada para Jesse. Tuvieron que pasar casi 50 años para que alguien más (Carl Lewis) lograra 4 medallas de oro en atletismo en unos juegos olímpicos.
