Por lo que se ve hemos sido engañados (de nuevo) en datos histórico-culturales de nuestro amado país.

Esta vez hablo del famosísimo “Penacho de Moctezuma”, objeto invaluable de nuestra herencia cultural, la verdad yo no estaba muy inmiscuido en el tema, hasta donde mi (poco) conoci miento llegaba era el saber que se encontraba en algún sitio de Austria, resguardado por un museo para ser admirado por la gente. Y de hecho, sí, asi está el asunto este, dicho artículo se encuentra en el museo de Viena, hasta ahí, no hay más que decir, el problema viene al descubrir la polémica que se levanta por parte de querer traerlo de nuevo al país.

Resulta que el penacho nunca fue usado por Moctezuma y muy probablemente nunca le perteneció. México pide que le regresen un artículo original que en su mayoría ha sido modificado con materiales de otros paises y por último, al parecer es un artículo “regalado”.



Ahora transcribo un breve estracto de un artículo que me he encontrado:


1.- El penacho nunca lo usó Moctezuma.
2.- Es una de las 158 piezas como regalo de Moctezuma a Cortés, que a su vez las envió al rey de España, por lo que no fue robado.
3.- El penacho se ha conservado por los amantes del arte a través de casi cinco siglos, con el cariño que merece, a pesar de guerras y por lo menos diez cambios de lugar.
4.- Se encuentra en un lugar privilegiado en el Museo de Viena, en que puede ser admirado por visitantes, mostrando la grandeza de nuestro pasado e invitando a que nos conozcan mejor. Es uno de nuestros mejores embajadores.
5.- Por los estragos del tiempo y las reposiciones de materiales nuevos, ya el penacho tiene poco del original. Las cuerdas del respaldo están flojas y algunas plumas sueltas; las pieles para su sostén están duras y quebradizas.
6.- Tenemos en México una copia fidedigna, al tamaño, del original, hecha en 1958 por órdenes del licenciado Raúl Noriega, entonces oficial mayor de la Secretaría de Hacienda, con plumas auténticas, colocadas con la técnica de la plumaria, las piezas de oro copiadas con oro fino mexicano, custodiado por el Museo Nacional de Historia en Chapultepec.
7.- Por nuestra dignidad como nación y por el buen nombre de México, mostremos nuestro sentido de justicia y nuestra cultura, reconociendo como propietaria del penacho a la nación de Austria.

Carmen Cook de Leonard
*Excélsior, 24 de febrero, 1988,
 No. 25826. Sección Cultural, p. 1.


Entonces. ¿Estamos tratando de tener en México algo que definitivamente no es del país?¿No tenemos derecho a tener algo que representa tanto para la historia de este país?

Ahora bien, en otro artículo, el investigador Gerardo Del Olmo Linares indica que, de acuerdo con sus investigaciones, basadas en la iconografía de esa época, no se trata de un penacho sino de una capa que portó un sacerdote y no el emperador azteca. Esta teoría es desmentida por la doctora del INAH Carmen Aguilera, quien afirma que es un penacho.


Concluyendo: ¿Es o no es? ¿Pertenece o no pertenece a México? ¿Perteneció o no al Emperador Azteca? O Dioooos dinos la verdad!!!



A continuación, los links donde pueden ver los artículos:

El artículo de Carmen Cook

El Artículo de La Jornada (Gerardo del Olmo)

La respuesta de la doctora del INAH


Rick